¿Preparando salsas?

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¿Porqué la pasta se prepara con salsa?

  • Porque es rápido y práctico
  • Porque es nutritivo
  • Porque dependiendo de la salsa es dietético
  • Porque es fácil

¡Porque es delicioso!

¿Preparamos salsas?

A continuación, queremos compartir con usted, nuestras mejores salsas. No dudes en hacer tus propias combinaciones.

Dentro de las salsas típicas para enriquecer los platos de pasta existen tres recetas italianas, muy fáciles de hacer, que utilizan ingredientes básicos en la cocina: el tomate, el orégano, la albahaca y el romero. Junto a ellas, no podemos olvidar la salsa típicamente mediterránea, la ali-oglio, elaborada con ajo y aceite, que ofrece un sabor contundente y resulta una alternativa muy sana.

Salsa napolitana

Es una salsa que se elabora a partir de cebolla sofrita cortada en brounoisse -picadito en cuadradito pequeño- a la que se añade salsa de tomate aromatizada con orégano, romero y albahaca.

Salsa de tomate guarnecida

Consiste en sofreír unos ajos troceados, posteriormente añadir unos champiñones laminados y, una vez cocinados, añadir salsa de tomate Roma. Se deja cocer el conjunto y se pone a punto de sal. A la salsa se pueden añadir también aceitunas troceadas.

 

Salsa Boloñesa

Es una salsa que parte de un sofrito de verduras compuesto por cebolla, zanahoria, puerro y ajos, todo ello troceado en brounoisse. Una vez sofritas las verduras, se añade la carne triturada que puede ser de ternera, de cerdo, o una mezcla de ambas, e incluso de pollo. Posteriormente se aromatiza el guiso con un poco de vino tinto y salsa de tomate, se deja cocer el conjunto y se pone a punto de sal, aromatizando con una pizca de orégano.

Salsa ali-oglio

Es una salsa de ajo y aceite. Para su elaboración se doran ligeramente los ajos fileteados en aceite de oliva Roma y cuando están dorados los ajos y antes de que se quemen, se añade la pasta cocida y escurrida, se remueve rápidamente para que se impregne del aroma de ajo y aceite y se espolvorea con un poco de perejil.

Es importante que la pasta no quede aceitosa para lo que habrá que ajustar muy bien la cantidad de aceite de oliva Roma: una cucharada por cada 100 gramos de pasta.

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